
Absolvieron a la médica Andrea Soria tras retiro de la acusación en un juicio por presunta mala praxis
La fiscal retiró la acusación durante el juicio y la Justicia dictó la absolución. La causa se extendió durante cinco años.
La médica Andrea Viviana Soria fue absuelta en un juicio vinculado a una denuncia por presunta mala praxis, luego de que la fiscal de juicio, Viviana Arturi, retirara la acusación en plena audiencia. Según se informó en el programa Hechos y Derecho de Keops FM 90.1 de La Plata, conducido por Alejandra Castillo y Pablo Funaro, la decisión dejó sin sustento la imputación, por lo que la jueza correccional N°4, Claudia Greco, acompañó el pedido y resolvió la absolución.
Durante la entrevista, el abogado defensor Juan Manuel De Rosa, quien además es médico, señaló que el proceso judicial se extendió durante varios años y generó consecuencias personales y profesionales en la acusada. “Esto durante el transcurso de los años es algo que va desgastando profundamente, provocando alteraciones en la psiquis, violentando las relaciones interpersonales y afectándola en sus relaciones laborales”, sostuvo.
En diálogo con Castillo y Funaro, el defensor indicó que Soria dejó de ejercer su especialidad en medicina estética durante el proceso. “Terminó dejando una de sus especialidades. Ya no ejerce más la medicina estética y se dedicó durante los últimos años solamente al ejercicio de la medicina clínica”, explicó. Además, consideró que la absolución representa “un grito de libertad” y una instancia de reivindicación de su “buen nombre y honor”.
Respecto de la investigación, De Rosa remarcó las dificultades para alcanzar la “verdad material” en este tipo de causas. “En los casos concretos de mala praxis es difícil de obtener”, afirmó, y agregó que los peritajes no siempre logran transmitir adecuadamente el conocimiento científico necesario para esclarecer los hechos ante la fiscalía y el tribunal.
Sobre los tiempos del proceso, precisó que la causa se inició en 2021 y atravesó distintas etapas, incluyendo cambios de fiscalía y cuestionamientos durante la instrucción. “Han pasado cinco años. Esto tiene mucho que ver con algunas lentitudes de la justicia y con cuestionamientos que se fueron dando durante el desarrollo”, detalló. Asimismo, sostuvo que, a su criterio, “jamás debería haber llegado a juicio”.
Finalmente, el defensor consideró que no habría margen para una apelación. “Los fundamentos de la sentencia resultan muy claros”, afirmó, y agregó que el fallo no dio por acreditados los daños alegados en la denuncia, lo que, según su interpretación, limita la posibilidad de nuevas presentaciones en instancias superiores.