
Marcela Ozon presentó su libro y propone un cambio en la decodificación biológica
La especialista explicó en Radio Chascomús su nuevo enfoque basado en la experiencia personal y la autoindagación para lograr una “vida más habitable”.
La decodificadora biológica Marcela Ozon pasó por “La Mañana de AM 1520”, el programa conducido por Gustavo Zacañino en Radio Chascomús, donde presentó su libro y explicó el giro que propone en su enfoque terapéutico. La especialista remarcó la importancia de integrar biología y emociones, pero con una mirada más profunda y personal.
“Más que nada de lo que quiero hablar es del cambio”, señaló Ozon al inicio de la entrevista. En ese sentido, explicó que su propuesta implica “salir de la biodecodificación y de la decodificación biológica” como conceptos rígidos para avanzar hacia una experiencia más flexible. “Hay que profundizar y ablandar a la vez para poder entrar en una experiencia diferente, más permisiva”, afirmó.
La autora detalló que su libro surge de más de 13 años de práctica cotidiana y de la necesidad de ofrecer un marco distinto para quienes buscan bienestar. “Lo escribo desde la experiencia y de la necesidad que surgió de mí y de los consultantes, de un marco contenedor, un marco que te dé coherencia”, expresó. Según explicó, el objetivo es que las personas puedan “autoindagarse” y encontrar “esa vida más habitable que necesitan para estar saludables”.
Durante la charla, Ozon también cuestionó la dependencia de la mirada externa en la vida cotidiana. “Para ser quien vos querés que yo sea, dejo de ser yo, me desencuentro completamente conmigo misma”, sostuvo. En ese sentido, remarcó que la necesidad de pertenencia puede generar “incoherencias” y dificultades para identificar los propios deseos: “Cuesta un montón reencontrar qué quiero. No sé qué quiero. Y cuando digo que sé lo que quiero, son mentiras”.
Finalmente, la especialista fue crítica con la difusión superficial de la biodecodificación en redes sociales. “La gente lo transformó en un diccionario… y se bastardeó de una manera que me empezó a enojar”, dijo. Frente a eso, insistió en que el proceso es individual: “Es un trabajo muy personal, es darse permiso para darse cuenta de qué es lo que a uno le pasa por dentro”.