
Vendió todo y se fue con su familia a Nueva Zelanda: “Es muy lindo y muy difícil”
Una familia argentina dejó Mar del Plata y se instaló en Wellington. Cómo fue el proceso, qué visa eligieron, el costo de vida y la adaptación de sus hijos.
Angie Barberis, una argentina oriunda de Mar del Plata, contó cómo decidió vender todo y emigrar junto a su familia a Nueva Zelanda. La historia comenzó hace unos 15 años, cuando viajó por primera vez al país con una visa Working Holiday y quedó “enamorada” del destino.
La familia llegó hace cuatro meses y medio a Wellington, donde vive un hermano de Angie. Para concretar la mudanza tuvieron que investigar durante unos tres años las distintas alternativas migratorias. “No tenemos absolutamente nada, así que por eso nos tomó tanto tiempo”, explicó. Finalmente, optaron por una visa de estudio y trabajo.
Según relató en una entrevista con De Viaje con la Radio, por Keops FM 90.1 de La Plata, una de las principales razones para elegir Nueva Zelanda fue la seguridad y la posibilidad de ofrecerles otra infancia a sus hijas. “Yo quería darles esa infancia a mis hijas”, señaló al describir una vida cotidiana en la que los chicos pueden ir solos al colegio, andar en bicicleta y moverse con mayor libertad.
En cuanto al trabajo y el costo de vida, Barberis explicó que actualmente la situación es más difícil que cuando viajó por primera vez en 2009. Mencionó oportunidades en fábricas, cosecha de kiwi y trabajos de campo. En su caso, todavía viven de sus ahorros, mientras que su hermano, que llegó con trabajo, puede ahorrar y viajar. “Se puede, pero tenés que pasar un par de años de proceso hasta que te acomodás”, sostuvo.
La adaptación también incluye la escuela y el idioma. Su hija de 7 años llegó sin saber inglés y comenzó a aprenderlo de a poco. Según Angie, los colegios cuentan con programas de acompañamiento para chicos extranjeros y, en el caso de su hija, una profesora que habla español la ayuda a comprender y adaptar los contenidos. Sobre su experiencia migratoria, resumió: “Es muy lindo y muy difícil y sobre todo con hijos también es muy lindo y muy difícil como todo en la vida. Hay que jugarse a dar ese paso”.