
Ventilar la casa en invierno y controlar los calefactores: claves para prevenir riesgos en el hogar
Especialistas recomiendan renovar el aire a diario y revisar los artefactos a gas para evitar intoxicaciones y mejorar la calidad del ambiente en invierno.
Aunque el frío invita a mantener puertas y ventanas cerradas, especialistas en salud y prevención insisten en la importancia de ventilar los ambientes durante el invierno. La práctica es clave para garantizar una buena calidad del aire y reducir riesgos para la salud dentro del hogar.
En el Partido de La Costa, donde las bajas temperaturas suelen combinarse con altos niveles de humedad, la ventilación periódica permite disminuir contaminantes, evitar la acumulación de humedad y mejorar las condiciones de habitabilidad en las viviendas.
Además, renovar el aire cumple un rol fundamental en la prevención de intoxicaciones por monóxido de carbono. Este gas, altamente tóxico, puede generarse por fallas en estufas, calefones, termotanques y otros artefactos de combustión. Como no tiene olor, color ni sabor, puede pasar desapercibido en ambientes cerrados.
La ventilación también ayuda a reducir la circulación de virus, bacterias y otros agentes que favorecen enfermedades respiratorias, sobre todo en hogares donde conviven varias personas o hay niños, adultos mayores o personas con factores de riesgo.
Los especialistas recomiendan abrir puertas y ventanas entre 10 y 15 minutos diarios, preferentemente en los momentos de mayor temperatura. Esta acción permite la circulación cruzada de aire sin generar una pérdida significativa de calor. Junto con el control de los sistemas de calefacción y el uso responsable del gas, es una medida central para atravesar el invierno de forma segura.