
Viajar a Jordania: costos, requisitos y qué visitar según un argentino que vive en Ammán
Un profesor de tango radicado en Ammán detalla precios, normas culturales y los destinos imperdibles para argentinos que planean viajar a Jordania.
Ammán, capital de Jordania, se posiciona como un destino turístico con atractivos históricos y religiosos, costos comparables a Buenos Aires en gastronomía y ciertas pautas culturales que los viajeros deben respetar. Así lo explicó Alexis Ramírez, argentino y profesor de tango radicado allí, en diálogo con el programa “De Viaje con la Radio” por Keops FM 90.1 de La Plata.
Radicado desde 2019 tras una propuesta laboral, Ramírez destacó que el país “es muy tranquilo, muy seguro” y con una sociedad “cálida y hospitalaria”. Sin embargo, advirtió que existen normas culturales que impactan en la experiencia de viaje. “Hay ciertas cosas mínimas que hay que prestar atención, como la vestimenta. Ser un poco más modesto: no estar en musculosa o con ropa muy corta en la calle”, explicó. También señaló que, si bien el alcohol no está prohibido, “está limitado” y no se permite consumir en la vía pública.
En cuanto a los costos, indicó que para un argentino “la comida es más o menos el mismo precio que en Buenos Aires”. Como referencia, detalló que una cena para dos con plato principal, vino y postre “sale lo mismo que comer acá en un restaurant”. En cambio, los gastos de hotelería y transporte pueden ser más elevados: “Un fin de semana en un hotel con desayuno puede salir unos 300 dinares”, explicó. Esto equivale aproximadamente a unos 200 a 220 dólares, según la conversión mencionada en la entrevista.
Sobre la mejor época para viajar, Ramírez recomendó evitar el verano por las altas temperaturas. “La temporada fuerte es primavera y otoño. Verano no, porque hace mucho calor”, sostuvo. Además, aclaró que el flujo turístico puede verse afectado por la situación geopolítica de la región: “Después de la pandemia cayó bastante y también influye lo que pase en la zona, como conflictos o cancelación de vuelos”.
En términos de atractivos, Jordania concentra dos grandes tipos de turismo. Por un lado, el religioso, al formar parte de Tierra Santa: “Está el sitio bautismal donde bautizaron a Jesús y el Monte Nebo, donde Moisés vio la tierra prometida”. Por otro, el turismo histórico y natural, con destinos como Petra, el Mar Muerto y el desierto de Wadi Rum. “Es la joya de la corona, por lo que más viene la gente”, aseguró.
El argentino también destacó que el idioma no representa una barrera crítica para el turismo: “Principalmente hablo en inglés”, señaló, aunque remarcó que el árabe es el idioma local. En cuanto a la comunidad argentina, indicó que es reducida: “Somos unas 40 personas en Ammán”.
Finalmente, recomendó la gastronomía local, basada en cordero, pollo y platos típicos de la región. “Es muy rica y variada”, afirmó. Y aunque algunos productos argentinos son más difíciles de conseguir, señaló que es posible mantener costumbres: “Se consigue mate y hasta hacemos asado cuando encontramos buenos cortes”.
La experiencia de vivir en Jordania, concluyó, combina adaptación cultural con oportunidades laborales y un entorno seguro para extranjeros, siempre que se respeten las normas locales.