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Vivir en una van en Australia: cuánto paga, cómo trabaja y qué planes tiene un argentino

Gonzalo dejó Argentina, obtuvo la ciudadanía italiana y terminó recorriendo Australia en una van. Contó cuánto paga de alquiler, cómo consigue trabajo y sus próximos destinos.

Vivir en una van en Australia: cuánto paga, cómo trabaja y qué planes tiene un argentino

Gonzalo dejó Argentina, obtuvo la ciudadanía italiana y terminó recorriendo Australia en una van. Contó cuánto paga de alquiler, cómo consigue trabajo y sus próximos destinos.

Gonzalo es un argentino que hace tres años dejó el país y comenzó una experiencia de viajes que lo llevó por distintos destinos hasta instalarse en Australia. Hoy vive en una van, se mueve entre distintos lugares y trabaja en jardinería para solventar sus gastos. “Si hace tres o cuatro años me preguntaban si iba a terminar viviendo en una van en Australia, no lo iba a poder imaginar”, contó en De Viaje con la Radio, por Keops FM 90.1 de La Plata.

Antes de llegar a Australia, Gonzalo consiguió la ciudadanía italiana y pasó por Italia, Noruega, Bélgica, Tailandia y España. Según explicó, el pasaporte italiano le facilitó el acceso a una visa para Australia: puede solicitarla hasta los 35 años, mientras que con pasaporte argentino el límite que mencionó es de 30. También señaló que a los argentinos les piden al menos dos años de universidad o un terciario completo y un examen de inglés, requisitos que, según su experiencia, no le solicitaron con el pasaporte italiano.

Al llegar a Australia, primero pasó dos semanas en un hostel y luego compartió una casa con otras ocho personas. Explicó que los alquileres son caros y contó que pagaba 250 dólares australianos por semana, equivalentes en ese momento, según la entrevista, a unos 250.000 pesos argentinos. Después optó por la van, una experiencia que, aclaró, no eligió solamente por una cuestión económica. “Se me presentó como una alternativa, no tanto económica, sino como una experiencia”, relató.
Vivir en la van también implica organizar la comida y el lugar para dormir. Gonzalo contó que tiene una heladerita de 30 litros y que necesita ir seguido al supermercado. Para estacionar, utiliza permisos de estacionamiento gratuito durante el día y busca lugares tranquilos para pasar la noche. Según explicó, dormir en una van fuera de un camping está prohibido y por eso intenta pasar desapercibido. Actualmente repite cinco o seis lugares porque consiguió un trabajo de jardinería que le permite sostener sus gastos.
La visa de Gonzalo vence en diciembre y puede extenderla, pero todavía no decidió quedarse otro año en Australia. Su próximo objetivo es probar la vida vanlife en Europa y también recorrer el sudeste asiático desde Australia. Entre los destinos que más lo marcaron destacó Noruega, donde pudo ver auroras boreales, y Tailandia, donde valoró especialmente el contraste cultural. “Viajar solo es lo fuerte”, resumió, y aseguró que recomienda vivir esa experiencia porque permite descubrir las propias capacidades y aprender a desenvolverse con menos cosas.


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